Insight junio 2026

La educación no formal: una realidad cada vez más presente en las trayectorias educativas (II)

Hace unos meses recogíamos en Insights algunos de los principales resultados del informe La opción de las familias por la educación no formal en España, impulsado por la Fundación Europea Sociedad y Educación para el Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa”. La investigación, dirigida por Juan Carlos Rodríguez, permite acercarse a una realidad que, aunque forma parte de la experiencia cotidiana de muchas familias, quizá no ha recibido todavía toda la atención que merece por parte de la investigación especializada.

Los datos son elocuentes. Casi ocho de cada diez estudiantes participan en algún tipo de actividad educativa fuera del horario escolar. Las extraescolares tienen una presencia especialmente elevada en Primaria, mientras que las clases de refuerzo adquieren mayor peso a medida que avanza la trayectoria escolar y alcanzan su máximo en Bachillerato.

Pero no todas las familias recurren a esta oferta con los mismos objetivos.

Las actividades extraescolares aparecen fundamentalmente como una forma de ampliar la experiencia educativa: el deporte ocupa un lugar predominante, seguido de los idiomas y las actividades artísticas. Las clases de refuerzo cumplen, en cambio, una función más estrechamente vinculada al aprendizaje escolar: superar dificultades, mejorar resultados, alcanzar el nivel que la familia considera posible o preparar momentos especialmente exigentes, como la PAU.

La investigación muestra, además, diferencias importantes en función del nivel educativo de las familias. Las familias con mayor capital educativo tienden a utilizar en mayor medida las actividades extraescolares como ampliación de la formación, mientras que las familias con menor nivel educativo recurren relativamente más al refuerzo para afrontar dificultades relacionadas con la enseñanza formal.

Son datos que invitan a mirar la educación no formal desde una perspectiva algo más amplia que la de una simple oferta complementaria. Estamos ante un espacio educativo que acompaña, amplía y, en determinados casos, trata de compensar la experiencia escolar.

Y quizá aquí comienzan algunas de las preguntas más interesantes:

  • ¿Qué está buscando una familia cuando decide ampliar la educación de sus hijos fuera de la escuela?
  • ¿Cuándo hablamos de una elección educativa y cuándo de una necesidad percibida?
  • ¿Qué nos dice el crecimiento del refuerzo a lo largo de la trayectoria escolar sobre las expectativas de las familias y sobre las exigencias que plantea el sistema educativo?
  • Y, sobre todo, qué lugar ocupa ya la educación no formal en nuestro sistema educativo, aunque no forme parte formalmente de él?

Estas preguntas abren una segunda mirada sobre los resultados de esta investigación: no solo quién participa en la educación no formal y para qué, sino qué nos está diciendo su extensión sobre la propia educación formal.

La educación no formal: una realidad cada vez más presente en las trayectorias educativas (II)